El impacto climático en Colombia del fenómeno meteorológico de El Niño, según un análisis de la Asociación Nacional de Exportadores, Analdex, afectaría a 8 de las 10 principales líneas de exportación no minero-energéticas del país, entre las cuales están café, banano, flores, aguacate Hass, aceite de palma y azúcar.
Esto, teniendo en cuenta que la actividad agropecuaria en América Latina absorbe hasta el 82% de los daños y pérdidas directas derivados de las sequías asociadas a este fenómeno, según Corficolombiana.
El hecho es que de acuerdo con los últimos reportes de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) existe un 96% de probabilidad de continuidad de estas condiciones climáticas críticas durante el trimestre noviembre-diciembre enero, con un 63% de probabilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte.
Este jueves se realizó el Comité de Comercio Exterior, sobre el tema: «Fenómeno de El Niño: perspectivas y posibles impactos para el segundo semestre de 2026», en el que el presidente de Analdex, Javier Díaz y la directora del IDEAM, Ghisliane Echeverry, analizaron los escenarios climáticos previstos y sus implicaciones para el sector productivo.
Según la directora del IDEAM, el porcentaje de inicio del niño trimestre aumentó a 73 % y 81% de probabilidad de que se presente un fenómeno muy fuerte durante el período de octubre a diciembre. Las condiciones de El Niño continúan fortaleciéndose y se espera que sigan intensificándose hasta finales de año, con un 97% de probabilidad de que persistan hasta comienzos de la primavera de 2027.
Además advirtió que el fenómeno de El Niño podría convertirse en uno de los más intensos desde que existen registros. «No esperen la declaratoria para actuar; ya existe una alerta».
La actualización más reciente de los modelos de la NOAA elevó al 88% la probabilidad de consolidación del fenómeno y refuerza el escenario de un El Niño muy fuerte, que podría declararse entre septiembre y octubre, añadió.
Destacó que los mayores niveles de intensidad se proyectan entre agosto y octubre, así como entre enero y marzo de 2027.
Sin embargo advirtió que aunque se habla de que va a durar hasta marzo del próximo año, esto no significa que se vaya a terminar en marzo, sino que al menos va a durar hasta marzo de 2027″.
Ante este escenario, hizo un llamado a que empresas y autoridades comiencen desde ahora las medidas de preparación.
En el contexto colombiano, donde el 72% de la agricultura depende estrictamente del agua de lluvia, los riesgos se traducen en una menor oferta y una pérdida de competitividad internacional por tres vías críticas: reducción de precipitaciones, incrementos térmicos y déficit hídrico prolongado, advirtió el presidente de Analdex.
«Todos los productos agrícolas y agropecuarios pueden verse afectados por este fenómeno. Café, aguacate, frutas, hortalizas y acuicultura son algunos de los sectores que podrían enfrentar impactos por cambios en las lluvias, temperaturas extremas y menor disponibilidad de agua», subrayó Javier Díaz.
Entre los sectores con mayor vulnerabilidad técnica y comercial identificados por Analdex se encuentran:
Café: Mayor riesgo climático y susceptibilidad al déficit hídrico en suelos de textura liviana, afectando con especial severidad a la caficultura de libre exposición solar.
Flores: Tendencia consistente hacia la reducción de lluvias y aumento de temperaturas en las regiones Andina y Caribe, donde se concentra la mayor actividad productiva.
Banano: La disminución de humedad en el suelo induciría un estado de estrés hídrico en las plantas, impactando el rendimiento del fruto.
Palmicultura: Alta dependencia de las lluvias, dado que solo el 21% del área sembrada a nivel nacional cuenta con sistemas de riego tecnificados.
Top 10 exportaciones no minero-energéticas de Colombia en 2025:
-Cafés sin tostar, sin descafeinar: US$ 5.783,2 millones
-Bananas o plátanos frescos (tipo «cavendish valery»): US$ 1.336,9 millones
-Flores y capullos frescos (cortados para ramos o adornos): US$ 1.157,6 millones
-Aceite de palma en bruto: US$ 685,0 millones
-Puertas, ventanas y sus marcos (de aluminio): US$ 625,1 millones
-Rosas frescas (cortadas para ramos o adornos): US$ 429,5 millones
-Aguacates (paltas), variedad Hass: US$ 375,3 millones
-Azúcares de caña o de remolacha y sacarosa pura (en estado sólido): US$ 301,4 millones
-Policloruro de vinilo (en suspensión): US$ 294,8 millones
-Extractos, esencias y concentrados de café: US$ 270,0 millones
Con RSF
